INDEPENDIENTE 1 – RIVER 2: CON LA EXPERIENCIA

Foto: Diario El Chubut

En el Estadio Libertadores de América, River derrotó a Independiente por el partido postergado de la Fecha 14 de la Superliga. Fue 2 a 1 con dos tantos de Santos Borré. El empate transitorio había sido de Silvio Romero.

La calurosa tarde de Avellaneda no solo marcaba la vuelta del fútbol argentino en medio del mes de enero, sino también la vuelta de Lucas Pusineri a Independiente, aquel estandarte en la obtención del Apertura 2002, último título local cosechado por el Rey de Copas. El dato no fue uno más, porque desde temprano, el clima en el Libertadores de América notó los aires renovados en los hinchas, dando comienzo a una nueva etapa de ilusión.

Si bien a Independiente se lo notó bien físicamente y con una idea táctica trabajada, el problema continúa siendo el mismo que desde hace rato: al Rojo le falta generadores de juego. Lejos han quedado los Ezequiel Barco, Maxi Meza y Emiliano Rigoni, porque a Domingo Blanco aún le falta agarrar rodaje en un club grande y porque Cecilio Domínguez está a años luz de demostrar la cantidad irrisoria del dinero que gastó la institución por su fichaje. Del otro lado no estaba cualquier cenicienta, sino nada menos que el River de Gallardo. Y claro, ahí estuvo la clave del partido y del triunfo millonario: la experiencia del mejor equipo argentino contra un nuevo proyecto en plena transición.

Independiente fue más claro que su rival en gran parte del primer tiempo. Incluso Armani le ahogó un grito de gol a Leandro Fernández a los cinco minutos. Pero el correr de los minutos hizo que River se encuentre con lo que sabe hacer: pelota al piso, posesión y pases precisos. Los laterales comenzaron a proyectarse y desde ahí llegó el quiebre del resultado. Milton Casco cortó un avance del Rojo y la pelota recayó en Gonzalo Montiel, quien envió un centro perfecto al corazón del área para que Santos Borré, de cabeza, ponga el 1 a 0 a los 22 minutos de la primera parte.

La euforia del hincha se hizo pasividad y el entretiempo estuvo acechado de críticas y lamentos en cada rincón del estadio. Por suerte para ellos, a los 50 segundos de la segunda mitad, Silvio Romero definió de gran forma para marcar el 1 a 1, reviviendo las esperanzas del conjunto local. Desde ese momento, Independiente demostró un buen juego, se hizo protagonista e hizo trabajar a Franco Armani en varias ocasiones. Pero en su mejor período, Alexander Barboza vio la segunda amarilla y dejó al Rojo con uno menos. La experiencia volvió a florecer en Gallardo y en todo River, ya que con un jugador de más, la entrada de Scocco y la frescura de Ferreira, reaccionó a tiempo. Así fue que tomando el control del juego, Santos Borré capturó un gran pase de Paulo Díaz y venció a Martín Campaña para sellar el 2 a 1.

No hubo tiempo para una nueva respuesta de parte de Independiente, que intentó llegar otra vez al empate pero no pudo. «Rescato la actitud de los jugadores por ir siempre para adelante» afirmó Lucas Pusineri una vez terminado el partido. Y es verdad, porque el equipo intentó y se lo notó con una motivación nueva. Pero no alcanza para estar a la altura exigente de dar pelea en la Superliga.



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