ARSENAL 3- RIVER PLATE 3: CHOQUE MONUMENTAL EN EL VIADUCTO.

Gentileza: Prensa River Plate

Gentileza: Prensa River Plate

Viernes 18 de Octubre, 19hs. Había aroma a un gran partido en los alrededores del Estadio Julio Humberto Grondona. El «Arse», equipo dirigido tácticamente por el «Huevo» Rondina, está llevando adelante un ejemplar regreso a la máxima categoría del fútbol argentino. Por su parte, el elenco del «Muñeco» Gallardo se encuentra en su mejor momento: gana y gusta tanto en el ámbito internacional como local, pero este choque tendría una salvedad: varios de los integrantes del habitual once titular no serían de la partida, de cara al «super-clásico» por Copa Libertadores que tendrá lugar el Martes 22 de Octubre en «La Bombonera».

La ilusión y la tranquilidad podía verse en los rostros de los simpatizantes de la institución de Sarandí. Dejaron atrás el sufrimiento diario que le proponían los promedios y la Primera B Nacional, para pasar a grandes noches de buen fútbol en los pies de intérpretes jóvenes como Nicolás Giménez, Gastón Álvarez Suárez o Ezequiel Piovi (entre otros). Y esta noche no sería la excepción: los hinchas tendrían un primer tiempo de gloria y éxtasis.

El local se iría al descanso con un 2-0 arriba en el marcador: Ezequiel Piovi a los 10 minutos y Juan Cruz Kaprof a los 31 minutos serían los encargados de entonar el grito sagrado en el sur de la provincia de Buenos Aires. Primera etapa brillante por parte de los oriundos de Sarandí: gran manejo del balón y de los tiempos del encuentro. Intensidad pura ante un «Millonario» que no se encontraba en el verde césped. Pero ante esta situación, Marcelo Gallardo ni siquiera asomó desde el banco de suplentes: demostraba muchísima tranquilidad y sangre fría el director técnico de River Plate.

Como por arte de magia, el elenco de Nuñez saltó a jugar el complemento con una mentalidad distinta: empatar o morir. Nacho Scocco puso el descuento con una gran definición y las caras en el estadio comenzaban a tornarse pálidas. ¿Se despertaba el «Millo»?. Si, claro que sí.

A pesar de esto, el fútbol es impredecible. Y es así que cuatro minutos más tarde, Nicolás Giménez ponía el 3-1 para «El Arse». En el mejor momento del visitante, explotaba una vez más el entramado de hinchas locales, haciendo retumbar hasta el más profundo rincón de las vías del tren, que tantas veces había pasado a toda máquina tocando bocina y brindando un cálido saludo a aquellos fanáticos y enfermos por la número 5.

La situación provocó la cara de indignación del flamante técnico de River Plate, que, ahora sí, se levantó de su silla. A la cancha «Juanfer» Quintero, y más tarde saltaron al campo Ezequiel Palacios junto a Matías Suárez. Se acabó lo que se daba.

La aplanadora del fútbol argentino se llevó puesto al viaducto. Scocco una vez más a los 68 minutos de partido llenaba de dudas a todos, luego de un gran centro desde la esquina (como nos tiene acostumbrados) de Quintero. Desde este momento, los oriundos de Núñez dominaron el encuentro, abocados totalmente a atacar y sobrecargar las bandas de un local que poco a poco se quedaba sin energía y no podía aprovechar sus posibilidades de contra.

Fue a los 87 minutos que apareció Suárez con un desborde, acompañado de un centro al ras del piso, para acabar con la felicidad del «Huevo» Rondina. El balón impactó en los pies de un Torrent que intentaba despejar (evitando que el balón llegara a un Scocco que se relamía en busca de su Hat-Trick) y terminó empujando el esférico al fondo de la red.

Cifras definitivas para el choque de viernes por la noche. 3-3 y un sabor dulce para River, que dio la sensación de que se despertó tarde, pero logró remontar un 3-1 teniendo en cancha a mayoría de jugadores suplentes. El local se fue satisfecho, ya que llevó adelante un gran partido ante (posiblemente) el mejor equipo del campeonato. Ambos pelean por un puesto en lo más alto, y demuestran fecha a fecha que tienen con qué.

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