RACING 2 – ARSENAL 1: DE ESTRENO Y DE ESTRÉS, SÍ

La Academia sumó su tercera victoria al hilo en la presente temporada de la Superliga y estrenó una camiseta llamada Láser y confeccionada por la empresa Kappa. El último campeón de la Superliga derrotó por 2 a 1 al Viaducto en Sarandí en una contienda donde los de Eduardo Coudet tuvieron pasajes para ser felices pero, claramente, como marca la historia, sufrieron más de la cuenta para quedarse con el triunfo.

Racing se reencontró con la senda ganadora que supo coronarlo el torneo pasado. Momentos de buen fútbol y una pizca de fortuna acompañaron al dueño de casa frente a un Arsenal que demostró ser un rival molesto, eléctrico, con hambre de gloria y que no se dio por vencido en ningún momento. La experiencia pesó en el global y por eso los de Avellaneda se impusieron sobre los de Sarandí.

La contienda empezó movida. El local quería lucirse con su pilcha y Diego González probó a los 120 segundos de iniciado el pleito para que Maximiliano Gagliardo contuviese el remate venenoso desde afuera del área. A los 4 minutos, Nicolás Giménez estuvo muy cerca de abrir la cuenta con un bombazo de 50 metros que encontró adelantado a Gabriel Arias. No obstante, el guardameta de la Selección de Chile retrocedió con creces y en dos tiempos frenó lo que hubiese sido un tanto de antología.

El «Pulpo» González volvió a testear su suerte con un disparo desde la medialuna que se fue cerca del poste izquierdo de la cueva rival y, antes del cuarto de hora, Jesús Soraire sacó un tiro alto después de una linda apilada de González que quería probarse el traje de figura del partido en Avellaneda. Sin embargo, Racing iba a llegar con firmeza y acabaría abriendo el marcador. Iban 25 del capítulo inicial cuando el guardameta de Arsenal desvió con sus yemas un mano a mano que David Barbona quiso definir picándola. La redonda se fue al tiro de esquina y, de ese córner, llegó el cabezazo letal de Darío Cvitanich para estampar el 1 a 0.

La tarde parecía convertirse en noche oscura para los de Sergio Rondina puesto a que antes de la media hora, Franco Sbuttoni se fue expulsado por agresión sin pelota al ex Banfield que había roto con la paridad recientemente. Abajo en el tanteador y con un hombre menos, quien se relamía eran los del «Chacho» que pasaron de gozar a sufrir nuevamente porque a los 34 minutos Nery Domínguez vio la segunda amarilla y la diferencia numérica volvió a emparejarse en un abrir y cerrar de ojos.

Racing pudo ampliar la diferencia antes de irse al descanso con un cabezazo de Barbona que careció de fortuna. Y de la dulzura del triunfo pasó a la desazón del empate en la complementaria cuando, en el amanecer de la etapa final, Giménez ejecutó un tiro libre magistral que se filtró entre el primer palo y el rostro de Arias que voló para hacer más espectacular la conquista del mediocampista visitante que está teniendo un presente dignísimo del fútbol europeo. Arsenal, no sólo igualaba el encuentro sino que además cobraba energías para arrinconar a un rival que tuvo la suerte de encontrarse rápidamente con la victoria.

El Viaducto lo fue a buscar pero la Academia también. Alejandro Donatti se convirtió en una pieza fundamental tanto en defensa como en ataque. El ex Rosario Central cabeceó de pique al suelo pero encontró la notable respuesta de Gagliardo. Más tarde, el zaguero peinó un tiro de esquina y allí apareció la magia de Lisandro López para desviar la trayectoria y estampar el 2 a 1 cuando se jugaban 18 minutos del segundo tiempo en el Cilindro de Avellaneda.

El reloj no ayudaba al estrés del local que quería cerrar el partido pero no encontraba la llave para hacerlo. Rondina supo ponerle incertidumbre al tanteador y volcó al campo de juego a Ezequiel Rescaldani y a Lautaro Parisi para brindar un pleno en ofensiva. Pero así también dejó espacios que, sobre el epílogo, fueron aprovechados sin dar los frutos deseados por el dueño de casa. Eugenio Mena sacó un zapatazo desde afuera del rectángulo mayor que encontró una buena respuesta del guardameta visitante, Donatti estrelló un cabezazo en el travesaño y el propio defensor volvió a ganar en las alturas para que la redonda se perdiese apenas por línea de fondo.

Arsenal jugó un gran partido y recién dejó festejar a su rival cuando Patricio Loustau hizo sonar su silbato. Racing, de estreno con una camiseta fascinante, ganó 2 a 1, sumó su tercer triunfo al hilo para volver a meterse en la conversación de arriba y, a pesar del nerviosismo para aferrarse al triunfo, celebró que también regresaron estas hermosas rachas del último campeón de la Superliga.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *