«SALIR CAMPEÓN CON PLATENSE ES UN SUEÑO HECHO REALIDAD»

Por: Facundo Olguin (@Facunicolas23) y Matias Costello (@MatiasCostello3)

Placa: Agustín Lavezzari (@AgusLave)

El Ala-Pivote de Platense, Alejandro Pappalardi, se sometió al cuestionario futbolizador que realizamos en Básquet Vermouth y nos contó cosas muy interesantes. Emocionate con nosotros.

Una vida pintada de un solo color, el marrón. Con sus 39 años no sólo se dio el lujo de vestir la camiseta del “calamar”, sino que también, salió campeón y ascendió a la máxima categoría del básquet nacional. En esta nueva edición donde futbolizamos a los jugadores, Alejandro abrió el cofre de los recuerdos íntimos ligados al club del cual es hincha y contó muchas anécdotas que son imperdibles.


Vermouth Deportivo- ¿Cómo nació tu pasión por Platense?
Alejandro Pappalardi-
 Empezó desde chico. A los 9 años comencé a ir a la cancha, me escapaba con Mauro, un amigo, y un poco más de grande comenzó a juntarse Nahuel con nosotros. Decíamos que íbamos a jugar a la pelota a la Mackenna o al parque (ambos lugares de Saavedra) y de ahí enfilábamos con todos los que iban a la cancha, nos metíamos entre medio de la gente y nos mandábamos. Siempre trataba de primero entrar a la platea, pero nos sacaban de solo vernos y terminábamos en la popular. Mi hermano es hincha de Racing al igual que mi vieja, mi viejo de River, mi hermana de Boca, es toda una mezcla. Yo me hice de Platense por el barrio, por los amigos, tenía cerca la cancha y me gustaba ir a ver cuando jugaba contra los grandes.

VD-¿Un partido que recuerdes de los que fuiste a ver de chico?
AP- 
Tengo varios. Un 2 a 1 con River en cancha de Platense, en el año 96; River vino a jugar con suplentes luego de salir campeones de la Libertadores, los goles los metió “el Bichi” Fuertes. Después el 4-0 a Boca, esa entrada la tengo plastificada; Platense le pegó un baile en la cancha de Boca, ellos tenían un equipazo con Córdoba, Bermúdez, etc. También recuerdo uno de mis primeros viajes a un Platense-Belgrano, 1 a 1. A ese partido habíamos ido poca gente y Platense se estaba jugando el descenso. Fue un puntazo bárbaro y los jugadores nos regalaron la camiseta, yo me traje la del “Negro” Godoy, que todavía la tengo guardada, una de las mejores camisetas que usó Platense, las Puma. Fue un lunes, el típico último partido de la fecha de los lunes que mandaban a Platense.

VD- ¿Seguís yendo a la cancha? ¿Qué sentís cuando la gente te reconoce?
AP:
 Sí, desde que volví a Buenos Aires voy a todos los partidos de local. Si puedo, voy siempre con mis hijos, no más popular, a mis nenes no les gusta, prefieren verlo sentado mientras comen. Y es lindo que me reconozcan, mucha gente no sabía ni que jugaba al básquet, ahora desde que volví al club me piden fotos, me saludan, te alientan para el próximo partido y eso está buenísimo. Pero nada, me pongo muy nervioso al ver los partidos, por lo que siempre trato de quedarme en un lugar donde no haya mucha gente en la platea y ver el partido tranquilo porque soy muy fanático, me vuelvo loco.

VD- ¿Tus hijos son fanáticos de Platense?
AP-
 El más chiquito es fanático mal, el más grande va a la cancha pero no es tan faná. El chiquito está loco, enfermo por Platense, me hace manguearle camisetas a los jugadores, le mangueé a medio equipo, por suerte los jugadores tienen buena onda y me regalan. Me pidió de Morgantini, Palavecino, los guantes de Jorge (de Olivera), por suerte me regalan y de paso les doy una camiseta mía, a pesar de que quizás no la querían (risas).

VD- ¿Ídolo en el club?
AP-
 Me mataste, tengo varios: Claudio Sponton, Marcelo Espina, Esteban Fuertes, que siempre recuerda a Platense. Dani Vega, el máximo goleador de la historia del club y con quien tengo una muy buena relación, un crack, siempre nos escribimos. También Jorge De Olivera y Hernán Lamberti. Son varios, es muy difícil, porque te encariñas con esos jugadores que en cada época deja algo. Los últimos tres nos dieron un ascenso, es muy difícil elegir un ídolo, pero ese es mi Top 5.

VD- A vos te tocó vivir a Platense en primera como me contaste antes y también vivir el fatídico día del descenso en el ’99. ¿Qué recordás de ese día?
AP-
 Terrible. Fue contra River en cancha de Platense, un 3 a 0. Me quería morir, no lo podía creer. Llegué a mi casa, estuve un día y medio sin hablar, me encerré en la pieza. La pasé muy mal, me quería matar, nos pegaron un baile bárbaro. River tenía un equipazo, se venían haciendo las cosas mal y pasó lo que tenía que pasar. Me acuerdo que no nos dejaban salir, se armó lío afuera. Fue uno de los peores días de mi vida. Sé que en algún momento vamos a volver, es el lugar donde merecemos estar.

VD- 2 de mayo de 2018, Estadio Ciudad de Lanús. Final frente a Estudiantes de Caseros ¿dónde te encontrabas esa noche y cómo lo viviste?
AP-
 En la cancha. Fuimos temprano, lo pasamos a buscar a Facundo Vázquez por la facultad y fuimos. Sabíamos que Fernando Wendt, el presidente del club, no quería que vayamos a la popular y nos había dado unas plateas. Pero, con Facu, el “Cholo” Vázquez (entrenador) y Héctor -el utilero- fuimos con varios más a la popular, donde queríamos estar. Recuerdo que cuando va a patear el tiro libre Olivares, le digo a Facu: “Lo voy a filmar porque va a ser gol”. Tira el centro Olivares, la cabecea el Chino Vizcarra y se me cayó el teléfono para cualquier lado. No lo podía creer, nos abrazamos y tengo el gol del ascenso filmado. Fue algo increíble, uno de los momentos más lindos de mi vida. Nos habían hecho jugar en la cancha de Colegiales, que no se podía jugar. Los partidos de primera se habían suspendido, pero Platense – Colegiales se jugó con una cancha impresentable, la pelota no rodaba, no picaba, no hacía nada. Hicieron todo para que no podamos ascender y terminamos ascendiendo. Fue algo increíble. La vuelta parando en el obelisco, fue algo que soñé y, por suerte, pude estar. Estuve en el descenso y en el ascenso. Queda un pasito y espero que este campeonato los jugadores nos regalen el ascenso que merecemos.

VD- Un poco llevándolo al final de tu respuesta, hace años que el club venía teniendo gestiones muy malas. La llegada de Wendt al club, y un gran grupo de trabajo, llevó a que Platense comience a resurgir nuevamente. Al club cada día se lo ve mejor, a los socios más cerca y los deportes en general fueron tomando más fuerza, se pudo saldar una deuda muy grande que había con AFA. ¿Creés que ahora sí están frente a la gran oportunidad de ascender a primera?
AP- 
Si, como te decía, la verdad que en Platense muchas dirigencias hicieron mal las cosas. Nos comimos muchos juicios, como vos decís, Fernando logró muchas cosas: puso a Platense un pasito más arriba con ayuda de muchos que colaboraron, el club está mucho mejor, las actividades están resurgiendo, el club está lleno de actividades en la semana. Sabemos que la actividad principal es el fútbol y todos lo tenemos bien claro. Pero Platense volvió a ser un club social, se arreglaron los quinchos. La verdad que hicieron muchas cosas buenas. Ojalá que tenga la suerte Fernando y la gente que lo rodea en lograr el ascenso a Primera y quedar como una gestión que hizo las cosas bien. Pueden tener fallas, pero hay algo seguro, de que si se equivocaron fue por amor a Platense. Nunca se va a decir que hubo algo raro y, como hincha, te deja muy tranquilo.

VD- Haber salido campeón con Platense para vos fue…
AP- 
Lo mejor que me pasó en la vida, un sueño hecho realidad

VD- ¿Qué sensaciones tenés para esta temporada en la máxima categoría de básquet?
AP- 
Buscaremos hacer una buena campaña, dejar a Platense lo más arriba posible y que nos salgan las cosas bien por el club que se merece estar a donde está en este momento.

VD- Hace unos días culminó el mundial de básquet. Se habló mucho de tu amistad y compañerismo con Luis Scola de chicos, cuando jugaron en Ciudad. ¿Cómo lo viste a él? ¿Hablaron?
AP-
 Antes de que arranque el mundial hablamos. Me felicitó por lo de Platense y le dije que lo iba a estar siguiendo como siempre, que espero que tenga un gran mundial. No quería decirle mucho por miedo a mufarlo (risas) y que cuando vuelva le iba a hablar para juntarnos a comer un asado o algo. Durante el mundial quería escribirle, pero como te dije antes, tampoco lo quería salar. Ya veo que perdían después de que yo le mande mensaje. En unos días le hablaré para ver cómo anda, no lo quiero molestar mucho porque lo deben estar volviendo loco. Trato de no ser molesto.

VD- En China también estuvo el DT. ¿Se hinchó por República Dominicana teniendo al “Cholo” de asistente técnico? Y lo más importante ¿Trajo regalos?

AP- 
Y si, un poco se hinchó por Dominicana. No pude ver los partidos porque eran muy temprano, pero cada tanto le mandaba un mensaje al “Cholo” o a veces nos llamaba. Y trajo regalo… pero sólo para Genaro Lorio y para el hijo. A Lorio, una camiseta y al hijo, de todo. Calculo que en algún momento le vamos a garronear algo. Igual, mejor que no trajo tantas cosas, porque por lo que ví que está usando él, todo medio trucho. Viste como es China, trajo zapatillas truchas para él y mejor que no nos de nada, ya veo que nos pasa algo (entre risas).

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