ALVARADO 2 – PLATENSE 0: EL DESFILE DE GIORDANA

Escalinatas, el mar y qué tarde Teté. El Torito ganó su primer encuentro de la temporada en esta Primera Nacional tras vencer al Calamar por 2 a 0 en Mar del Plata. El Marrón, con este resultado, sumó su segunda caída al hilo dejando más dudas que certezas respecto a aquél equipo que supo ser líder durante las primeras fechas del campeonato.

Platense la pasó más en la costa atlántica. Vio como su rival desfiló en una complementaria muy distinta a la mostrada en la etapa inicial para quedarse con tres puntos que podrán costarle carísimo a los de Vicente López de aquí al final del Apertura. Alvarado se aprovechó de la pasividad visitante para festejar en un pleito con sendas parcialidades en las tribunas.

Lo mejor del Calamar fue su gente que colmó la cabecera del José María Minella, alentó, cantó y apoyó como de costumbre. El equipo fue una sombra de lo que mostró, por ejemplo, ante Estudiantes de Río Cuarto. Y si bien el primer tiempo fue malo, el conjunto de Juan Pablo Pumpido contó con la situación más clara como el remate de Germán Rivero que dio en el travesaño del ex Racing, Jorge de Olivera.

En la segunda parte llegaron las emociones. Santiago Giordana, a los 11 minutos, recibió en la puerta del área chica sin ángulo posible de disparo. Sin embargo, el otrora Temperley, se las ingenió para hallar un hueco entre el guardameta y el primer palo para inflar las redes del Calamar. Lejos de reaccionar, el equipo de Fernando Ruíz sufrió un nuevo cachetazo. Y así fue como antes de la media hora, el autor de la primera diana pivoteó, aguantó la caprichosa y descargó para Lucas Algozino que desde afuera del rectángulo mayor colgó el esférico del ángulo superior derecho para poner cifras definitivas.

Alvarado, que venía seco en su tierra, consiguió sumar y lo hizo de a tres unidades. El 2 a 0 ante Platense fue merecido, lo llevó a una posición más cómoda dentro de la tabla de posiciones y dejó al desnudo una realidad inesperada para los de Vicente López que deberán levantar cabeza, nada más y nada menos, que ante el durísimo Belgrano de Córdoba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *