ARABIA SAUDITA: HACE UN CUARTO DE SIGLO, OWAIRAN IMITÓ A MARADONA

Foto: FIFA

Compartieron la misma Copa del Mundo pero en distintos grupos. De hecho ambos seleccionados se metieron en octavos de final pero con panoramas completamentes distintos. Los Hijos del Desierto participaron en un grupo con los poderosos Holanda y Bélgica mientras que la Albiceleste se metió por la ventana como uno de los mejores terceros tras el fatídico dóping positivo de una de sus máximas estrellas.

Saeed Al-Owairan nació casi siete años después que Diego Maradona. La tierra que los vio nacer los consideró como sus mejores jugadores. Y lo cierto es que con dos Mundiales de diferencia, y claramente en marcos completamente distintos aunque no por ello mejores o peores, estos dos artistas de la pelota hicieron un gol tan maravillos como inolvidable para los ojos del globo terráqueo.

El famoso tanto del Diego, por su significado, por tratarse de Argentina, porque ese equipo finalmente fue campeón en México 86, por el tenor del rival que fue Inglaterra, quedó en los anales del fútbol. Para el gran porcentaje de los mortales se trató de la diana más hermosa que haya ocurrido en la máxima competencia de este deporte.

Sin embargo, la tarde de un miércoles 29 de junio de 1994, Saeed Al-Owairan hizo una maravilla similar a la que Maradona había logrado aquél 22 de junio de 1986. Recién comenzaba el encuentro en Washington DC, iban apenas 5 minutos, cuando el atacante con la diez en la espalda (qué otro número sino), recuperó una pelota en su propio campo.

El profesional saudí, frente a los Diablos Rojos, rival durísimo por cierto, encaró a pura velocidad y cruzó la línea media. Su corrida llegó a los 30 kilómetros por hora mientras en el camino quedaban rivales como hizo el Diego aquella vez en el Estadio Azteca de México.

Saeed Al-Owairan eludió a cuatro hombres en casi 70 metros a un tranco imparable. El histórico Michel Preud’homme intentó achicar su cueva con sus rulos al viento pero el botín del número diez de los Hijos del Desierto ya había impactado el esférico para anotar lo que fue, sin dudas, el mejor tanto de aquella Copa del Mundo de 1994.

Goles parecidos, números similares, historias que transitaron caminos de mieles y ocaso. Arabia Saudita ganó y clasificó a octavos de final con una definición de antología. Saeed Al-Owairan había acabado su obra maestra con tintes maradonianos. Exactamente un cuarto de siglo atrás y un día antes que al Diego le cortasen las piernas definitivamente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *