“COLOMBIA ES MI TIERRA, MI PAÍS Y MI SELECCIÓN”

El Ascenso Argentino, también, disfruta de la calidad sudamericana en muchos equipos. El colombiano Oscar Velasco es un ejemplo de ello con una extensa trayectoria en el país en Ferro, Argentino de Merlo, Flandria, JJ Urquiza, San Telmo, Deportivo Riestra y San Miguel, su actual institución. Tantos años, tantos clubes y una familia formada en tierras rioplatenses. “Siempre seré agradecido a este fútbol por el espacio que me ha dado. He hecho la mayoría de mi carrera acá”, rescata el delantero tras más de quince años en el país.

Sus inicios en el deporte fueron en una escuela de Cali llamada Boca Juniors que vaticinó su futuro argentino, de casualidad. “Se recuerda mucho lo que uno vivió en la niñez. Me tocaba tomarme la Papagallo 7 que tardaba una o dos horas y pasaba por todos los clubes como Deportivo Cali, América o Boca Juniors. Era un colectivo en el que se encontraban todos los jugadores y a la vuelta era lo mismo”, rememora el actual futbolista del Trueno Verde de Los Polvorines.

El caleño se acostumbró al Fútbol Argentino con todo lo que eso significó e identificó las diferencias de cómo se vive el deporte en cada lugar en el que le tocó estar: “Cuando uno está en otro país se extraña la tierra pero uno se acostumbra a cómo vive el fútbol en cada país. En Colombia pensás en que tenés que ganar pero no hay tanta pasión como la de acá. No sé si será lo mismo después de tantos años. Cuando jugué en Trinidad y Tobago era lo mismo, a ellos les interesa más el Criquet. No había tanta presión, jugabas un clásico y la gente se la pasaba más bailando en las tribunas que sufriendo por el partido”.

Oscar Velasco debió cambiar ciertas características en el campo de juego en su estadía en tierras argentinas. No le quedó otra. “Del Fútbol Argentino se me acostumbró mucho la malicia. Hay que estar muy despierto en muchas cosas. A veces hablo con mi mamá y mi papá y siempre les digo cómo se vive el fútbol acá, que en los últimos quince minutos se corre más de lo normal”, expresa el atacante pero aclara lo que nunca abandonará: “En lo que no cambié es en la música. La salsa no me la saca nadie, sigo escuchando a Gilberto Santa Rosa, y Victor Manuelle y música cubana. Son orquestas que escucho siempre y mi señora también se acopló”.

A pesar de su condición de futbolista profesional, el colombiano es un hincha más de su selección y la distancia no ocasionó la pérdida de la pasión por los colores de su país. “Sigo viendo a la Selección Colombia porque tengo muchos compañeros que estuvieron conmigo en la Sub 20 dos veces en Toulon y República Dominicana hasta Jugué unos panamericanos en donde nos dejó afuera Argentina con un gol de (Franco) Cángele”, recuerda. Aún sigue sufriendo cuando mira los partidos porque “es mi tierra, mi país, mi selección. Quiero que gane siempre pero hoy en día  ha cambiado mucho el fútbol. Colombia tiene muy buenos jugadores y lo veo más tranquilo”.

El sorteo dejó a Colombia como rival de Argentina y Velasco devela quién fue el primero en decirle algo: “Me habló mi hijo que es argentino. –Ahí le ganamos, pá-, me dijo. Que puedo esperar de los demás si mi hijo me lo dice. Mi hijo me reta y ahí yo no puedo hacer nada”.

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