Partidos del día de hoy

RACING 2 – BOCA 2: FUE LO MEJOR DEL AMOR

La Academia era la estrella de la noche y terminó estrellada. El Cilindro colmado y la comunión entre la orquesta de Eduardo Coudet y su público dieron un clima de final en Avellaneda. Lisandro López fue un “Potro” indomable. Sin embargo, en cinco minutos, el Xeneize le pegó dos golpes de esos que duelen para cortarle la racha de victorias al hilo. Bajo un arbitraje flojísimo de Darío Herrera, los del “Chacho” y la escuadra de Guillermo Barros Schelotto igualaron 2 a 2 en un encuentro que dejó mucha tela por cortar.

Boca llegaba dulce con la clasificación a semifinales de Copa Libertadores. Enfrente estaba el puntero, Racing, que a estadio lleno quería hilvanar su séptima victoria al hilo. El dueño de casa hizo todo el gasto para lograrlo y hasta tenía los tres puntos en el bolsillo pero terminó pagando carísimo el cierre del cotejo donde los de la ribera lograron arrebatarle los unidades a quienes igualmente siguen liderando el certamen de la Superliga.

El partido de la Academia fue lo mejor del amor. Parecía la noche ideal porque a los 7 minutos el dueño de casa abrió la cuenta tras un formidable desborde de Augusto Solari por la banda derecha. La asistencia para Guillermo “Pol” Fernández insinuaba acabar con un remate al fondo de la red pero la pelota rebotó en el ex Huracán, Paolo Goltz, y luego apareció el “Licha” para empujarla con alma, corazón y vida. Así, el 1 a 0, generaba que el delirio del público se transformase ese apoyo de siempre en un aliento incondicional.

Pudo ampliar la ventaja Racing a pasado el cuarto de hora cuando Matías Zaracho conectó de cabeza un centro de Eugenio Mena pero su intento se fue apenas por arriba del travesaño. Después Boca emparejó las acciones, ganó apenas el control del mediocampo, y se arrimó con algo de riesgo sobre la retaguardia de Gabriel Arias quien, antes del final del primer tiempo, le desvió un fortísimo remate a Fernando Gago para estirar su invicto que ya superaba al de Sebastián Saja en el arco blanco y celeste.

El final de los 45 minutos iniciales fue candente. Darío Herrera adicionó excesivos 4 minutos que desataron la locura en el banco local, y algunos fallos que provocaron la protesta de los mellizos Barros Schelotto. Germán Delfino, el cuarto juez, disparó contra Cristian Pavón avisándole que al segundo tiempo no salía pero, la joven promesa Azul y Oro apareció y jugó toda la complementaria.

Las ideas de Boca se diluyeron en la complementaria. El que manejaba el partido era Racing que le mostraba la pelota, se lucía e incluso ampliaba la diferencia cuando en una jugada colectiva de colección pudo el “Licha” López definir hamacándose ante la salida de Agustín Rossi y estampar el 2 a 0 cuando iban 21. Todo no iba a quedar allí. Pasada la media hora de juego, Zaracho quedó mano a mano con el arquero que salvó con sus pies lo que hubiese sido el tercer tanto del equipo del “Chacho” Coudet.

Fue lo mejor del amor hasta que en siete minutos, la Academia pasó de estrella a estrellarse. Ramón Ábila, muy atento, capturó un rebote de Arias en el área chica y le rompió el arco para descontar a los 36. Cuando el reloj marcaba 38, Herrera le mostró doble amarilla a Zaracho dejando a los de blanco y celeste con un hombre menos. Y a los 43, “Wanchope” asistió al ingresado Sebastián Villa que, sin marcas por el flanco derecho, sacó un zapatazo inatajable para el guardameta que también oficia como golero en la Selección de Chile.

Boca pasó de una noche negra a una remontada gloriosa en el Cilindro de Avellaneda. Herrera se retiró del estadio bajo un manto de insultos y silbidos. Racing no perdió su invicto pero dejó escapar un triunfo que tenía prácticamente abrochado. El 2 a 2 dejó a los de Coudet en lo más alto sabiendo que para conseguir la gloria aún resta un largo camino al cielo.

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