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Impacta tanta firmeza. El 9 y el 27 del Manchester United junto al 10 del Chelsea se unieron para demostrar que Los Diablos Rojos son firmes candidatos a pelear por la gloria en Rusia 2018. En lo que fue la despedida frente a su público, en Bruselas, el conjunto de Roberto Martínez aplastó a Los Faraones por 3 a 0.

Nada tuvo que hacer Egipto en el norte europeo. La diferencia fue abismal y Bélgica, a media máquina, liquidó la historia cuando realmente quiso. El combinado del argentino Héctor Cúper aguantó como pudo pero demostró cuánto extraña a Mohamed Salah para poder darle algo más de miedo a sus oponentes.

Los locales arrancaron con todo. A los 7 minutos fue Kevin de Bruyne quien mandó un buscapié desde el flanco derecho y nadie logró conectar con destino de red. Luego, Dries Mertens, exigió a Essam El Hadary que manoteó el zapatazo al tiro de esquina. Y sobre los 19 fue inexplicable lo que perdió Romelu Lukaku en el área chica.

Cuando Egipto apenas empezaba a atreverse con una palomita de Marwan Mohsen, llegó el gol de Bélgica. Iban 26 cuando Eden Hazard castigó con firmeza, el arquero dio rebote, y esta vez Lukaku no falló demostrando porque es el centrodelantero de uno de los equipos más potentes del globo terráqueo.

Con el 1 a 0, todo se hizo más liviano para Los Diablos Rojos. Y antes de irse a los camarines fue Hazard, pieza clave del Chelsea, quien empujó un centro de Yannick Carrasco para estampar el 2 a 0 con el que se irían al descanso. A esa altura, el resultado era justo y Los Faraones dejaban más dudas que certezas en la noche de Bruselas.

Cuando arrancó la segunda mitad, hasta Toby Alderwiereld, defensor del Tottenham Hotspur, se atrevió a probar fortuna. Su fortísimo zapatazo le sacó astillas a la retaguardia de El Hadary. Después hubo un pequeño pasaje donde la visita pareció recuperarse pero Thibaut Courtois se quedó con los remates de Mahmoud Trézéguet y de Ramadan Sobhi.

Los de Martínez, con algunos cambios, volvieron a tomar la batuta. Thomas Meunier, que juega en Francia, le pegó muy mal en una chance clara y, más tarde, Michy Batshuayi del Borussia Dortmund dilapidó una chance clara frente al arco. No obstante, en tiempo cumplido, apareció quien no podía faltar. Y Marouane Fellaini conectó un centro atrás para poner cifras definitivas en el último compromiso de preparación para sendos seleccionados.

Egipto sueña con recuperar a Salah para tener más chances en Rusia 2018 mientras que Bélgica demostró, con el 3 a 0, que está firme. Como las pirámides, con jugadores que brillan y quieren hacer historia. En Bruselas todos sueñan con que Lukaku, Hazard y Fellaini sean Keops, Kefrén y Micerino.

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