Partidos del día de hoy

LORENA SÁNCHEZ: “QUIERO LLEGAR A PRIMERA Y DIRIGIR UN MUNDIAL”

El deporte más popular del país, desde hace varios años, comenzó a ser de todos. En décadas anteriores se decía que un partido de fútbol era un espectáculo para toda la familia, al que asistían hombres y mujeres: niños, adolescentes, adultos y personas de mayor edad. Los cambios culturales hicieron que ese hecho comenzara a deshacerse con el paso del tiempo. Tal es así que en la actualidad se dejó de observar las relaciones de parentesco.

En Argentina, la violencia en las canchas fue uno de los motivos por los cuales los estadios comenzaron a tener menor concurrencia en cada encuentro oficial. Una de las conjeturas masculina es que el fútbol es solo para hombres, donde el lugar que tienen las mujeres es secundario o, en algunos casos, nulo. Pero los datos históricos reflejan lo contrario: una estadística de la FIFA, en 2014, comprobó que en ese entonces existían más de 170 equipos nacionales femeninos que disputaban competencias internacionales. También es cierto que el año 1892 tuvo un hecho muy importante: el desarrollo del primer partido, disputado en Glasgow (Escocia).

En la Asociación del Fútbol Argentino, el papel de la mujer tuvo un crecimiento notable en las últimas dos décadas. Pasaron de alentar y mirar a sus clubes favoritos desde una tribuna o una platea a estar adentro del verde césped, como jugadoras y árbitras. En 1991, más precisamente el 27 de octubre, se creó el primer campeonato femenino con la participación de ocho instituciones: Boca, River, Independiente, Excursionistas, Yupanqui, Deportivo Español, Sacachispas y Deportivo Laferrere.

Siete años después, el 4 de abril, Florencia Romano se convirtió en la primera protagonista en el arbitraje. Rompió con un esquema masculino dentro de los jueces en el deporte nacional. El abandono del modelaje la hizo abandonar su tierra natal, Tucumán, y mudarse a Buenos Aires. Y los frutos llegaron tras dirigir Victoriano Arenas ante Deportivo Muñiz. Ella fue la pionero, pero detrás llegaron muchas más, entre las cuales se encuentra Lorena Sánchez, de 29 años, quien actualmente es parte de las ternas del fútbol de ascenso.

En el mediodía fresco y lluvioso de ayer tuvo que decir presente en la cancha de Juventud Unida de San Miguel, donde se enfrentaron Muñiz y Liniers por la vigésimo sexta fecha de la última categoría. Su pasión por el deporte arrancó en su niñez: “Antes jugaba al fútbol con mis hermanas, pero tras haber terminado el profesorado de Educación Física hice el curso de arbitraje para sumar puntos en mi carrera. Eso me encantó y me permitió seguir metida en este ámbito. En la actualidad esto ocupa un lugar muy importante en mi vida”.

Lorena habló sobre el rol de la mujer en el deporte: “No sé el por qué se dio el cambio. A fines de 2017 se comenzó a notar. El debut de mi compañera en primera división (Gisela Trucco) provocó que nosotras tengamos más presencia en el ascenso. Ese hecho nos puso muy contenta y nos elevó a todas”. Su futuro está lleno de sueños y de ilusiones, con el objetivo de seguir potenciándose y perfeccionándose: “Quiero llegar a la máxima categoría y me encantaría tener la posibilidad de dirigir una competencia internacional, como la Copa Libertadores o mundial femenino”.

Según contó la adaptación con sus colegas varones fue sencilla: “En el campo de la triple A (Asociación Argentina de Árbitros) tenemos dos vestuarios para varones y dos para mujeres. Entrenamos todos juntos. No tenemos trabajos diferenciados, salvo con las pruebas físicas. No nos sentimos menos que los hombres”. Con su corta experiencia se acostumbró a los insultos, griteríos y malas conductas que se viven en varios estadios: “En el ascenso se escucha todo. Estamos cancheras y no le tenemos miedo a nada, a pesar del respeto que muchos varones nos tienen. Si bien hay sucesos que son normales y se hicieron habituales, hay que corregir esas formas”.

 

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