Partidos del día de hoy

CHOLOS Y CHOLITOS

El apellido Simeone tiene pasado, presente y futuro para un largo rato en el mundo deportivo. Los hijos menores del Cholo –Gianluca (19) y Giuliano (15)- hacen su camino en River Plate y sueñan con llegar a la primera del club de sus amores. Los hermanitos juegan de delanteros y le dan continuidad a la pasión por el fútbol de su padre –Diego Pablo- y de Giovanni (22) –hoy en la Fiorentina-.

Gianluca se desempeña como centro delantero al igual que Gio, se luce en la Reserva del Millonario y aguarda su chance en el equipo dirigido por Marcelo Gallardo. “Soy un nueve de área y entreno día a día para aguantar más la pelota”, se describe el chico de 19 años y se ilusiona con una promoción a la Primera: “La salida de Lucas (Alario) nos abrió las puertas a todos los jóvenes que jugamos en ese puesto. Hay que esperar la oportunidad y aprovecharla. Sé que es difícil pero hay que dar pelea”.

El más chico de la familia del Cholo con Carolina Baldini es el más picante de los hermanos dentro del campo de juego. El niño de 15 años se destaca en la octava división de la institución de Nuñez y se describe como el más habilidoso de los tres: “Como delantero soy un siete por afuera, rápido y que hace goles”.

Los consejos están a la orden del día con un padre como director técnico del Atlético Madrid y con una vasta experiencia como jugador.  “Siempre me recomienda que veamos a los nueve de la Premier League, de la Liga de Italia y España. Me da indicaciones sobre cómo pegarle al arco o tirarme al medio o un costado según lo ocasión. Te exige como un papá y no como técnico”, cuenta “Gian” sobre las recomendaciones futbolísticas del entrenador del Colchonero. Giuliano tampoco se “salva” de las palabras de su progenitor: “Me pide que cuando tenga la pelota encare, que haga diagonales y goles. Estamos conectados todo el tiempo, eso ayuda a superar todo lo que lo extraño”.

Los kilómetros entre Madrid y Buenos Aires no evitan el contacto diario entre Diego Pablo Simeone y sus hijos. Llamados, mensajes y videoconferencias familiares ayudan a que la relación siga latente a pesar de la larga distancia. “Es difícil tener a tu viejo lejos pero saber que está haciendo algo que a él y a mí nos gusta es algo que ayuda a pasarlo más tranquilo. Estamos constantemente en contacto. Hablamos todos los días”, afirma el jugador de la reserva de la Banda y agrega el más jovencito: “Con el correr de los años nos acostumbramos a tenerlo lejos pero igualmente se lo extraña mucho”.

No hay mejores personas para describir a un padre que sus hijos y Gianluca y Giuliano opinan lo mismo sobre la intensidad del Cholo.  “Como lo ven en la cancha es igual que en la vida. Me insiste que estudie, que coma bien y que entrene. No para ni un minuto. Es exigente en todo”, reconoce el menor y se prende “Gian” a la descripción: “Es así de intenso desde que se levanta hasta que se acuesta. Como es en los entrenamientos es todo el tiempo”. En la familia Simeone existe un “método” como palabra santa en el cuidado del cuerpo y la intensidad en los entrenamientos que el hermano del medio lo explica claramente: “Es exigirte día a día, entrenar a más no poder, es seguir insistiendo como mi papá siempre dice y no darse por vencido. Eso es fundamental para el jugador y para el delantero. No pensar que si hacés diez goles sos el mejor y si no hacés ninguno creerte el peor. Insistir y mejorar”.

La letra G es un factor común en los nombres de los tres hermanos y dos de ellos (los mayores) se marcaron a flor de piel un símbolo que describe la impenetrable unión familiar. “Gio y yo tenemos el tatuaje de las tres G y ahora falta el enano (Giuliano) que no se lo hizo aún porque es chico todavía. La idea es que lo tengamos todos. Tal vez el próximo año ya lo compartiremos”, se sincera Gianluca que además caracteriza a la relación de sangre: “Somos muy unidos estemos donde estemos. Nos contamos todo. El fútbol nos une, hablamos todo el tiempo”.

Los hermanitos no están ajenos a la pasión por el fútbol. Tanto Gianluca como Giuliano son hinchas de River Plate pero es inevitable el sentimiento por el Atlético Madrid. “Es difícil elegir entre los dos. En River juego desde los siete años, sufro cuando veo los partidos y siempre será lo primero pero al Atlético lo quiero como si fuera un equipo de Argentina”, expresa el delantero de 19 años que es más apasionado que el niño de 15: “Me gustan los dos pero no soy tan fanático”.

LA LLEGADA DE FRANCESCA. Diego Simeone llevó la primicia del nacimiento de Francesca, la hija que tuvo con la modelo Carla Pereyra y la noticia conmovió a todos. “Fue una gran alegría, es muy linda. Faltaba la mujer en la familia Sinceramente va a estar bien cuidada por los cuatro. Cuando sea grande, el que quiera salir con ella tendrá  que pasar una situación muy dura”, se sincera y sonríe Gianluca.

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