Partidos del día de hoy

INDEPENDIENTE 3 – LIBERTAD 1: LA REVANCHA DEL PUMA

Foto Baires

Emmanuel Gigliotti tuvo revancha de aquella fatídica noche jugando para Boca en 2014 y jugó su mejor partido en Independiente para depositar al equipo de Ariel Holan en una final de Copa luego de siete años. Los hinchas del Rojo agotaron las entradas y en el Libertadores de América se vivió una verdadera fiesta, digna de las gloriosas noches de fútbol en Avellaneda. El grueso de la gente, incluídos jugadores y cuerpo técnico, no pudieron ocultar las lágrimas ante semejante emoción.

Como lo ameritaba el resultado, Independiente salió a jugar el partido con una dinámica pocas veces vista. Si bien las chances de gol fueron escasas, se concretó la eficacia en la definición, algo que le estaba faltando al equipo desde hace mucho tiempo. Maximiliano Meza jugó un partidazo. El ex Gimnasia es uno de los tantos jugadores que Ariel Holan exprimió al máximo y se ha convertido en un valuarte indispensable en el esquema. Ezequiel Barco, en su andar irregular, pudo llevar a cabo lo que mejor sabe hacer a base de picardía y gambetas en los últimos metros. Toro Rodríguez sigue siendo uno de los mejores mediocampistas centrales del país, y la última línea, quizás lo más flojo que tiene este equipo, cuenta con Nicolás Tagliafico en su mejor nivel.

La primera emoción llegó cuando Fabricio Bustos -nuevamente llegando a posición de gol- fue derribado en el área y Barco anotó el penal de gran manera para poner el 1 a 0. Un minuto después, y con las tribunas enardecidas, el Rojo estiró la ventaja con un anticipo de Gigliotti luego de una exquisita jugada de Meza. Ahí si, el Libertadores de América se vino abajo, tanto que los jugadores parecieron prenderse en el juego de sus hinchas y descuidaron algunos espacios. Mediante estas desatenciones, Libertad descontó y puso el 2 a 2 global por lo conseguido en Paraguay.

Lejos de la desesperación, el Rojo siguió con su objetivo: anticipo en la mitad de cancha y pelota al pie a los que más saben. Las flaquezas del equipo paraguayo se dejaban ver por la banda derecha, y fue ahí donde los laterales del rojo se hicieron un festín. A los 30, El uruguayo Gastón Silva se redimió de algunos errores en el partido de ida y elaboró una jugada magistral para enviar un buscapié al área que encontró al Puma Gigliotti donde debe estar. El 3 a 1 era un hecho, y con él, el pasaje a la final.

La segunda mitad se vivió con una sintonía diferente. Los nervios comenzaron a jugar, y lejos del buen rendimiento futbolístico del primer tiempo, Independiente se replegó un poco y fue pura garra para aguantar el resultado. Algunas embestidas de Libertad hizo peligrar el arco defendido por Martín Campaña, pero el ingreso del Vasco Amorebieta solucionó los problemas. El defensor es otro de los que siempre cumple, aunque con algunas limitaciones, Ariel Holan sabe cual es el momento exacto en el que debe hacer su trabajo.

Independiente tuvo que sufrir hasta el final, pero con el último pitazo las emociones se vieron en todos los presentes. Luego de muchos años y de pasarla mal deportiva e institucionalmente, el Rojo vuelve a estar en los primeros planos de una Copa. Está bien que disfrute la mitad de Avellaneda, porque Independiente es uno de los mejores equipos del fútbol argentino, o así lo demuestra. Lo cierto es que tiene un entrenador que es la carta fundamental de todo lo que está pasando y hora deberá esperar por su rival, que saldrá del partido que disputen Junior de Barranquilla y Flamengo.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*