Partidos del día de hoy

RIESTRA – COMUNICACIONES: NOS INVADE LA INTRIGA

Salió el fallo más esperado de las últimas horas en el fútbol de ascenso. Finalmente el Tribuna de Disciplina de expidió por los acontecimientos que derivaron en la suspensión del encuentro que Deportivo Riestra y Comunicaciones disputaban en Bajo Flores por un ascenso al Nacional B. Y la resolución nos dejó ciertas inquietudes que tal vez, en la lógica, no tengan una respuesta concreta.

Cinco minutos restaban cuando personas del Blanquinegro invadieron el rectángulo de disputa. Trescientos segundos son los que se disputarán en cancha de Defensores de Belgrano el venidero jueves. Allí el Cartero deberá convertir, al menos un gol y no recibir tantos, para llevar la final a la instancia de penales.

Si los de Agronomía cuentan con un iluminado jugador que se vista de Eduardo Maglioni, récordman argentino en anotar tres tantos en un minuto y 51 segundos, harán justicia por mano propia sin esperar que se aplique el reglamento. Lo cierto es que, al tratarse de un cotejo completamente desnaturalizado, ese escueto tiempo que queda difícilmente sirva para revetir un tanteador que favorecía a los del Bajo Flores y que todo se hubiese evitado si aguantaban hasta la orden final de Paulo Vigliano.

A Riestra le quitarán 20 unidades el torneo próximo, ya sea en el Nacional o en la B Metropolitana. Cuando aplicaron semejante sanción hacia Almirante Brown (que fue de 21 puntos), ni siquiera una gran campaña que lo candidateaba a pelear por un lugar en Primera pudo salvarlo. Tal vez sea ascender para dar un paseo por la segunda categoría. O quizás en cinco minutos Comunicaciones consiga la heróica y complique a los Malevos de Pompeya con la tabla de promedios para evitar volver a la C.

Finalmente, el Bajo Nuñez será el escenario donde se llevarán a cabo estos 300 segundos decisivos. El Tribunal de Disciplina ordenó que el petit partido se dispute a puertas cerradas aunque no tuvo en cuenta que la invasión no fue desde la tribuna sino desde los vestuarios con propios jugadores del conjunto local. Tal vez, para impedir que ocurra nuevamente, suplentes, entrenadores y allegados tendrán que vivirlo desde las tribunas.

De la suspensión del domingo al encuentro del jueves habrán pasado 96 horas. Reinó la incertidumbre. Se podría haber resuelto antes. Posiblemente de otra forma. Ahora quedará todo sujeto a lo que suceda en cinco minutos, completamente distintos a otro período similar. Todo puede suceder. Y claro… nos invade la intriga.

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