DEPORTIVO ARMENIO 1 – FÉNIX 1: QUE NO SE TERMINE NUNCA

El Tricolor y el Cuervo igualaron 1 a 1 en el cierre de un campeonato que difícilmente olvidarán ambos. Lo cierto es que ambos brindaron un hermoso encuentro en Ingeniero Maschwitz donde, el local, se despidió de la categoría después de 26 años.

Deportivo Armenio mereció más  en el mediodía del norte bonaerense. Sin embargo enfrente estuvo este Fénix que fue un gran animador del torneo e incluso lideró durante gran parte del mismo. La mano de Atilio Svampa se hizo notar en el planteo y en esa idea de conservar el cero en su arco que tanto resultado le dio.

Arrancó ganando el Cuervo a través de un golazo de Federico Garro antes del cuarto de hora cuando en verdad más lo merecía el Tricolor. No obstante una linda jugada colectiva de la visita encabezada por Luis Monge derivó en Federico Presendo que se entendió de memoria con el autor del tanto para estampar el 1 a 0.

La contienda no perdió en ningún momento su ritmo. El Deportivo Armenio arbitró los medios para irse al descanso con el score emparejado pero un centro de Fernando Cantero recorrió toda la línea sin ingresar, un disparo de Hernán Parentini salió besando el poste izquierdo de Agustín Pérez, y un cabezazo de Jonatan Cayumán dio en el travesaño. Fénix también contó con oportunidades para ampliar la ventaja como Daniel Monllor le tapó una situación clara a Andrés Vombergar y otra a Garro.

En la complementaria siguieron atacándose sin dar respiro hasta que a diez minutos del final Sebastián Bresba marcó un penal en favor del dueño de casa. Matías Rojas disparó fuerte y contra el palo derecho para concretar el empate en Ingeniero Maschwitz. En los instantes finales los de Svampa pudieron llevarse la victoria con un mano a mano que no supo aprovechar Garro mientras que los de Néstor Ferraresi estuvieron muy cerca con un remate del ex Villa San Carlos, Darío Salina.

Con el 1 a 1 se acabó el campeonato para ambos equipos. Un torneo que tanto para Deportivo Armenio como para Fénix no hubiesen querido que se termine nunca porque el Tricolor se despide así de la divisional cuando estaba encontrando su volumen de juego mientras que el Cuervo le dice adiós a una campaña inolvidable en la cual el sueño de ascender al Nacional B estuvo intacto hasta el final.

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