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QUILMES 1 – OLIMPO 1: GLORIA AL VIGLIANO

Lo mejor que le pudo pasar al partido entre el Cervecero y el Aurinegro en el estadio Centenario fue que Mauro Vigliano levante sus brazos y pite el final de la contienda. Tras un apático empate 1 a 1, los dirigidos por Alfredo Grelak sumaron una nueva fecha sin triunfos pero merecieron un poco más que su oponente que había arrancado con intenciones de aprovechar el mal momento del local y terminó conformándose con el punto en el sur del Gran Buenos Aires.

Desprolijo, malo, y lejos de un espectáculo de Primera División. Así se prestaron la pelota y repartieron imprecisiones Quilmes y Olimpo. Un presente muy alejado de ser óptimo para quienes se vieron las caras por última vez jugando un partido entre sí por la Liguilla Pre – Sudamericana en noviembre del año pasado. Seguramente, de no mediar cambios, este campeonato de transición los tendrá indefectiblemente navegando por los últimos lugares de la tabla.

Si hubo goles se debió a que se los dejaron hacer en cierta parte. Porque tras las rápidas conquistas volvieron a cerrar sus defensas para evitar que nada más pase en el Centenario. Los socios que pudieron acercarse al estadio, enfurecidos por los cambios de fecha para realizar el canje de entradas, se descargaron contra todo el mundo tanto en la popular como en la platea. Y el único que se llevó los aplausos fue la figura de la cancha, el único que sobresalió por sobre el resto de los 21 jugadores, el eterno profesional: Rodrigo Braña.

Olimpo abrió la cuenta a los 5 minutos del primer tiempo cuando Walter Acuña aprovechó una nueva falla defensiva del conjunto de Grelak y, sin que nadie saliera a marcarlo, encontró un hueco a la altura de la medialuna para ubicar su zapatazo contra el poste izquierdo del arco de Walter Benítez. Desde temprano llegaban las malas noticias para el dueño de casa y todo indicaba que volvería a tener una jornada para el olvido. Sin embargo reaccionó rápido y a los 8 se encontró con el empate tras un tiro de esquina que Federico Andrada punteó en en el área grande y Daniel Imperiale terminó empujando en el rectángulo menor ante la estéril reacción de Nereo Champagne. Era 1 a 1 y faltaba casi toda la contienda para seguir proponiendo, pero no sucedió.

Con la igualdad tan pronta el Cervecero y el Aurinegro ajustaron sus desacoples de la última línea y se olvidaron de potenciar el ataque. Así el resto de la etapa inicial fue realmente pobre y la complementaria tuvo un arranque similar aunque, sobre el final, se vio una tibia decisión del local de lastimar a los dirigidos por Cristian Díaz. No obstante, lo mejor que podía pasarle al partido, era que el colegiado lo termine. Y como decía aquél spot publicitario de la bebida alcóholica emblemática de la ciudad, cuando sonó su silbato, dejaron de sufrir todos.

Quilmes arrastró su cuarto empate consecutivo y aún no pudo cantar victoria en lo que va del torneo. Olimpo con el 1 a 1 y su falta de actitud dejó también otra pálida imagen en este torneo al que le faltan 10 fechas. Fue parda nomás en un jugo donde participaron Braña y 21 personas más.

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